Esa noche limé. Tomé birra hasta hartarme, mezclé con vino (omg, maldita combinación)... Nos dejaron dos segundos, juro que dos segundos solos. Se me acercó y me besó en el cuello, pero mi mareo no me permitía enterder bien que pasaba. No sé en que momento subí a la pieza de mi amiga porque tenía sueño (Ah, sí, ya recuerdo: después de constatar que mis amigas se habían encerrado en el baño y se sacaban fotos en tetas :|). La cuestión es que subí a la habitación, porque realmente... tenía sueño! Él subió atrás mío y se acostó conmigo y me besó. Y queríamos pasar a más, pero no había con que cuidarnos. Salimos a la calle y decidimos ir a comprar, ¿Cómo ibamos a conseguir algo abierto a esa hora? Pero la calentura podía más. Caminamos no sé cuantas cuadras y volvimos a la casa de mi amiga. Las chicas estaban arriba, mirándo fotos y escuchando música. Nosotros, teniendo sexo al aire libre.
Suena, suena de fondo la música y tu te acercas, podría sentirte aquí cerca toda la noche, toda la vida. Musicalmente tengo tu mano en mi cintura, por debajo de la remera. Como una nota grave de algún instrumento olvidado, suena tu voz invitandome a apagar la luz. Sí, apagala. No me importa la oscuridad, lo único que necesito es el sonido. Se caen como notas sobre un pentagrama, las ropas. Se deslizan por la piel que vibra y que pide por que me toques como si fuese un extasiado contrabajo. El compás que marca el ritmo, se hace cada vez más constante y rápido. Y yo canto desde lo más profundo de mi garganta, con aquellos gemidos que tanto te derretían. Que recuerdos aquellos, querido. Por lo menos aún me sirven para escribir.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Y la de anoche fué una de las mejores noches en mucho tiempo. Jamás te había tenido tan cerca, tan dentro mío. Fué algo tan inesperado pero tan predecible ... es que ya no puedo dejarte, ya estoy demasiado cerca tuyo y te necesito a cada minuto que pasa. No fué el acto en sí, fué la actitud, la dulzura, tus abrazos, tu espalda, tus besos. Fueron mis lágrimas que brotaban de repente. Era feliz, era feliz porque te quiero, era feliz porque cada segundo era sentirte cada vez más mío. Soy feliz, soy feliz porque sé que ahora no puedo dejarte. Ahora me voy a terminar enfermando de vos, de la más dulce de las maneras! Por favor, cómo te quiero ... como dije anoche: " Ahora no te puedo dejar más". Y era sentirte en mi pecho y seguías estando adentro, y yo no quería que nunca más salieras de mi. En un momento pensé que podría estar así todo el tiempo, aferrada a vos por el resto de los días. Y susurrar tu nombre, yo no quería decir nada más. Sólo quería decir tu nombre. Era como darte las gracias, como darte a entender que ya soy completamente tuya. Ahora quiero seguir así, queriéndote a cada momento un poquito más. Que el tiempo pase, violento. Pero que estés a mi lado.
Y recuerdo las texturas, los olores, los sabores y mi piel se heriza, se contraen los músculos, se llena mi boca de saliva. Acariciarte, acariciarte, saborearte, morderte,morder el cielo. Deshazte entre mis dientes, corazón. Tenemos toda la noche. Tenemos toda la vida.
sábado, 25 de abril de 2009
COMOAQUE LLATAR DEEN TUH ABITACIÓN, CUANDOIBAMO SAHACE RELAMOR
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas. Que el viento llegue lleno del perfume de las flores. Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar. Que las nubes te cubran el sol cuando estés solo en el desierto. Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta. Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia. Que nunca te falte el fuego. Que nunca te falte el agua. Que nunca te falte elamor. Tal vez el fuego se pueda prender. Tal vez el agua pueda caer del cielo. Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.